El DRA de Atecyr y el aterrizaje español del enfoque UNE-EN 16798 en terciario

El DRA de Atecyr y el aterrizaje español del enfoque UNE-EN 16798 en terciario

  • Post Author:
  • Post Category:Blog

Cómo una propuesta del  Anexo-A  para UNE-EN 16798 -1 puede redimensionar instalaciones, desplazar costes y abrir el debate de la purificación del aire recirculado. El DRA 010804 de ATECYR aterriza la UNE-EN 16798-1 en España y cambia el foco: ya no basta con “aire exterior por persona”. Al introducir el componente “edificio” y asumir LPB3 por defecto, puede redimensionar instalaciones, desplazar costos y reabrir el debate sobre purificación del aire recirculado.
 

El DRA de Atecyr y el aterrizaje español del enfoque UNE-EN 16798 en terciario

Marco vigente en España: RITE + UNE EN 13779:2008 (y CR 1752) 

Durante años, en terciario “general” (oficinas, comercio, docencia, ocio no especial, etc.), la ventilación se ha dimensionado, en la práctica, con una pregunta dominante:  ¿Cuánto aire exterior por persona? 

El DRA de Atecyr y el aterrizaje español del enfoque UNE-EN 16798 en terciario. Prointer

 

La familia de normas  UNE-EN 16798  introduce un  marco metodológico  moderno: el caudal de diseño se entiende como suma de  lo que aportan las personas  y  lo que aporta el edificio  (acabados, mobiliario, cambios futuros), o incluso el terreno y que  integra salud, control de fuentes y verificación/monitorización.   El “cambio de método” está aquí.  

El  DRA de Atecyr  no cambia el método: lo que hace es  proponer valores nacionales concretos  y completar parámetros para el  Anexo-A  de la norma, que quedarían “abiertos” o difíciles de aplicar en el proyecto. 

 Esta distinción no es académica, sino que explica por qué el DRA puede facilitar una futura convergencia del RITE hacia UNE-EN 16798 sin quedar en una transposición incompleta o interpretativa. 

 La consecuencia más relevante para el sector no es técnica; es económico y contractual:  la calidad del aire interior y su energía asociada dejan de ser un asunto exclusivo del HVAC  y pasan a depender, de forma cuantificada, de decisiones de  propiedad, arquitectura e interiorismo . 

El  DRA 010804  es un documento gratuito y de libre descarga, junto con el resto de DRAs, desde la página web de ATECYR:  DRA – Documento de referencia de Atecyr 

Qué es “UNE 16798” y qué es “DRA”: evitar confusiones 

La  UNE-EN 16798 define el  método, el  “cómo”   

La UNE establece un marco por categorías (calidad del ambiente interior) y una  metodología  que, en ventilación, tiende a separar: 

  • componente por ocupación  (bioefluentes y actividad humana), y 
  • componente por emisiones del edificio  (materiales, acabados, mobiliario). 

Ese cambio metodológico es de la  UNE . 

El DRA  da  valores propuestos y guía de aplicación define el “cuánto”  

El DRA aporta una evolución relevante: desplazar el foco desde la ventilación “por persona” (típica de la UNE-EN 13779 en el RITE actual) hacia un enfoque combinado que suma contribuciones por ocupación y por superficie, ligando específicamente las necesidades de ventilación a la carga contaminante del edificio y, por tanto, a sus acabados interiores. Esta perspectiva, bien instrumentada, permite alinear salud, confort y energía, y asignar responsabilidades medibles a arquitectura y propiedad sobre el costo operativo del edificio. 

Supone un puente técnico hacia la EPBD al conectar calidad del aire, emisiones del edificio y operación, el DRA se alinea con el enfoque de la EPBD: la eficiencia energética no puede evaluarse de forma aislada, sino en conjunto con la calidad ambiental interior y con la capacidad de medir y mantener esas condiciones. 

Qué introduce el DRA 010804 (Atecyr) y en qué se separa del “uso estándar” de 16798 1 

Mantiene el mínimo sanitario  (≥4 l/s·persona) y la lógica de ajuste por efectividad de ventilación, coherente con 167981. 

  • Adopta caudales por persona  para bioefluentes en tres categorías (I/II/III), en línea con el espíritu de 167981:  
    • Gato I ≈ 10 l/s·persona; Cat II ≈ 7 l/s·persona; Cat III ≈ 4 l/s·persona
      (Estos valores son consistentes con los ejemplos/tablas de 167981) 
  • Introduzca formalmente el “componente edificio” (qB)  y, aquí está la palanca: el DRA declara que  “por defecto” un edificio sería “no poco contaminante (LPB3)”  salvo que se justifique lo contrario con control de materiales/emisiones.  
    • Esta decisión es mucho más que semántica: LPB3 implica qB alto, por tanto más ventilación base o necesidad de control de fuentes (materiales certificados, etc.). 
    • 167981 contempla categorías de edificio y da criterios, pero el DRA hace una asignación por defecto conservadora, que en España puede ser muy razonable para terciario “real” (fitout con rotación, mobiliario, moquetas, adhesivos, etc.). 
    • Definir la justificación calculando en la UNE-EN-16516 y definir valores concretos 
  • CO₂ deja de ser “la CAI” y pasa a ser un indicador parcial (bioefluentes), con obligación práctica de mirar VOC/PM/radón (al menos como criterio de riesgo o de auditoría). Establece los valores 550/800/1350 ppm sobre exterior como referencia de categoría (diferentes a los valores RITE) y además, obliga a considerar otros contaminantes con referencias claras a las tablas de la OMS. Incorpora explícitamente la Guía de OMS Directrices de Calidad del Aire, cuando no existan otros valores nacionales de referencia más exigentes 
  •  En terciario general, la propuesta de anexo orienta el uso hacia el cálculo por componentes (métodos 1 y 2 de la UNE), dejando el método 3 (caudales predefinidos) como una vía residual salvo justificación específica. 
  •  Para escenarios de alto riesgo, el DRA remite a criterios específicos de diseño y operación frente al riesgo de infección por vía aérea, enlazando con otros documentos de Atecyr (p. ej., DRA 010201). 
  • Criterios complementarios que aterrizan la CAI en el proyecto y la operación: 
    • Velocidad de aire admisible en zona ocupada. El DRA añade algo muy práctico: bajo condiciones acotadas (especialmente en verano y con control por parte del usuario o en espacios con personas en movimiento), propone admitir velocidades mayores en zona ocupada como herramienta para mejorar sensación térmica. En términos de eficiencia aumentar movimiento de aire puede permitir consignas algo más altas en refrigeración sin degradar confort, reduciendo consumo y emisiones 
    • Temperaturas/humedades en edificios sin acondicionamiento mecánico. Aunque el DRA incluya criterios adaptativos claros para edificios sin acondicionamiento mecánico, cuidado en centros de trabajo. La normativa laboral, PRL, introduce límites de temperatura más estrictos que en mi opinión, deben respetarse como referencia de aceptabilidad ordinaria: 
      •  Trabajos sedentarios (oficinas, etc): 17–27 ºC 
      •  Trabajos ligeros: 14–25 ºC 
    • Pautas de ventilación previa y en desocupación, propone 1 renovación o la componente qB, durante las 2 horas previas a la ocupación 
    • Horarios de ocupación funcional para cálculos energéticos 
    • Referencia a valores guía (OMS) para contaminantes interiores a justificar. 
    • Y una puerta abierta al papel de la purificación del aire recirculado, pero no define un procedimiento equivalente al camino prestacional formal de ASHRAE 62.1-2025.  

El punto verdaderamente disruptivo: LPB3 por defecto “saca” el coste operativo del cuarto de máquinas 

En términos de mercado, LPB3 por defecto es una idea sencilla con efectos profundos: 

  • Si no puedes demostrar que el edificio y sus acabados son de baja emisión (y que esa condición se mantendrá), el sistema se dimensiona como si el edificio “emitiera” más. 
  • Eso aumenta el caudal de aire exterior y, con él, crecen ventiladores, baterías, conductos y recuperación. 
  • El coste operativo (energía y, por extensión, emisiones) deja de depender solo de la ingeniería y desplaza el debate desde el ingeniero de HVAC hacia el promotor/propiedad, arquitectura, interiorismo y explotación: depende de qué se instala dentro y de quién controla los cambios. 

 

Cómo una propuesta del Anexo-A para UNE-EN 16798-1 puede redimensionar instalaciones, desplazar costes y abrir el debate de la purificación del aire recirculado

 

Ejemplo comparativo: RITE vs DRALPB-1, LPB-2 y LPB-3  

A continuación, se reproduce el mismo “tamaño” de ejemplo que figura en el DRA (100 m² y 10 personas con LPB2) y se extiende a escenarios de LPB1, LPB3 y a una comparación con un criterio “típico” de RITE/IDA-2. 

Hipótesis del ejemplo, (compatibles con el ejemplo del DRA) 

  • Ubicación: Madrid (referencia) 
  • Superficie: 100 m² | Ocupación: 10 personas 
  • Altura: 2,7 m → Volumen: 270 m³ 
  • Horas con ocupación: 1.800 h/año 
  • Horas operativas edificio: 2.400 h/año (por horario laboral flexible) 
  • Pre-ventilación (interpretación operativa): mínimo 1 renovación/h durante 2 horas previas a la ocupación 
  • Recuperación sensible: 75% (supuesto típico) 
  • Impulsión de aire al espacio a 18ºC en verano y en invierno. 
  • Bomba de calor COP 3.5; EER 3 

Nota: el objetivo del ejemplo es comparar órdenes de magnitud, no sustituir una simulación reglamentaria.

 

Caudal exterior de diseño

Diseño exterior caudal. Prointer

  • LPB3 por defecto sube el caudal un +50% respecto al ejemplo del DRA (LPB2), y un +65% respecto a un IDA-2 “típico”. 
  • LPB1 permite estar por debajo del caso típico en el horario de ocupación 

 

Impacto energético anual (solo en ventilación y acondicionamiento del aire exterior)

Con el mismo marco simplificado que veníamos usando, el orden de magnitud anual queda así: 

Impacto energético anual (solo en ventilación y acondicionamiento del aire exterior). Prointer

El salto LPB2 → LPB3 no es un detalle; es una decisión que, de forma aproximada, puede llevar a multiplicar por ~1,5 la energía de ventilación atribuible al edificio, la energía EPnr y las emisiones de CO2. Y esa decisión no depende del ventilador o de la bomba de calor: depende de acabados y control del interior. 

 

Purificación del aire recirculado “air cleaningtécnicamente defendible, normativamente aún inmaduro (el cuello de botella son los gases) 

En terciario ya es habitual escuchar: “mantengo un aire exterior bajo y compenso con purificación del aire recirculado”. El DRA deja el tema abierto, pero no lo resuelve como un procedimiento completo de equivalencias.  

Aquí el DRA deja la puerta entreabierta en el discurso, pero no define un procedimiento equivalente al camino prestacional formal de ASHRAE 62.1-2025 (balance de masa, contaminantes de interés, verificación, aceptabilidad, requisitos de ensayo y control de subproductos). 

Desde el punto de vista técnico, sí es defendible (y coherente con el enfoque prestacional de otros marcos) plantear una estrategia prestacional si se cumplen dos condiciones: 

  1. metodología estándar para determinar caudal de “aire exterior equivalente” 
  1. demostrar concentraciones bajo límites de referencia y aceptabilidad 
  1. marco de inocuidad/subproductos (especialmente para tecnologías más allá de filtración mecánica y sorbentes). 
  1. verificar en operación y vida útil, que el sistema mantiene eficacia sin generar riesgos. 

Conviene separar por familias de contaminantes: 

  • Partículas finas (PM2,5/PM1) y aerosoles: filtración mecánica con eficacias verificables. 
  • COV totales / formaldehído: medios específicos (sorbentes) con curvas de capacidad, sustitución y control. 
  • Microbiológico (si se incluye): estrategias probadas para aire/superficies (sin confundirlo con COV). 

Cuello de botella real: los gases (COV/formaldehído). No por “si funciona”, sino por inocuidad, subproductos, y falta de un marco plenamente estandarizado (ensayo, seguimiento, fin de vida útil) para que puedan “contar” como sustituto parcial del aire exterior con credibilidad general.

 

Conclusión: por qué esto importa al terciario  

El DRA es relevante porque pone cifras a una realidad que el sector conocía de forma difusa: el edificio y sus terminaciones interiores condicionan el caudal, el tamaño del sistema y la energía. La regla LPB3 por defecto convierte esa realidad en un incentivo: o se controla y documenta el interior, o se paga con ventilación, potencia y consumo. 

El mensaje final no es “más ventilación”: es mejor edificio (en emisiones interiores), mejor gobernanza de la adecuación interior y, donde se quiera innovar, purificación del aire recirculado con método, verificación e inocuidad.


Recomendación práctica para aplicar hoy en proyectos (sin esperar cambios reglamentarios)

Para terciario general, una estrategia robusta (técnica y de cumplimiento normativo) es: 

  1. Cumplir RITE explícitamente por categoría de uso (IDA 2/3 típicamente) y método elegido (tabla o CO₂). 
  1. Diseñar con lógica DRA/16798 como “capa superior” : 
  • calcular qP + qB (y declarar LPB3 si no hay evidencia), 
  • prever  control por demanda  (CO₂ y, si procede, VOC), 
  • y preparar plan de verificación/medición alienable con UNE 171330. 
  1. Documentar hipótesis  (densidad, materiales, horarios, ventilación previa a ocupación, etc.) como si fuese a inspección EPBD: porque ese mundo viene. 

 

  


Si estás proyectando o renovando un edificio terciario y quieres optimizar ventilación, CAI y energía con criterios alineados con RITE y con la lógica UNE-EN 16798-1/DRA (qP + qB, demanda, verificación), en Prointer podemos ayudarte a convertir estos criterios en una solución instalable y operable: diseño, ejecución, puesta en marcha y mejora de rendimiento.

Contacta con nuestro equipo y revisamos tu caso (ocupación, acabados, estrategia de control, medición y costes de ciclo de vida).

Escríbenos a comercial@prointer.es  o llama al 966651616